Hay una cierta marca de agonía
que viene de coincidir en el mismo elemento,
aparecer contigo en el mismo evento,
reflejar luz en el mismo fotograma.
Ser al mismo tiempo y,
a pesar de esa suma de imposibilidades,
no lograr cambiarte la vida de alguna manera.
Y qué de mala educación,
si debiera mencionarlo,
venir a provocar una re-evolución en mis días,
y no llevarse nada de vuelta.